Formatea, valida y minifica JSON sin adivinar dónde está el error
Has pegado una respuesta de API y es una línea larga sin sangría. O tienes una configuración con cientos de claves y ni siquiera sabes si es válida. O quieres mandar JSON en un payload y te interesa que sea lo más pequeño posible.
Esta herramienta hace tres cosas: formatea (sangría legible de 2/4 espacios o tabulador), minifica (cero espacios, mínimo tamaño) y valida (etiqueta verde "JSON válido" o error rojo con la línea y columna exactas donde falla).
Todo se ejecuta en tu navegador, no se envía nada a ningún sitio. El análisis usa el motor nativo de JavaScript (el mismo que usan Node.js y Chrome), así que la validación coincide exactamente con lo que aceptará tu backend. Además, estadísticas: profundidad de anidación, número total de claves, desglose por tipo (strings, números, booleanos, null). Útil para depurar, revisar código y entender el payload de otra persona.
Cómo se usa
- Elige un modo arriba: Formatear (legible, con sangría), Minificar (compacto, una línea) o Validar (solo comprueba corrección y muestra estadísticas).
- Pega tu JSON en el panel izquierdo. Por defecto se carga una muestra realista de respuesta de API (un pedido de tienda), para ver al instante qué hace la herramienta. Sobrescribe o pulsa "Limpiar".
- En modo Formatear elige la sangría: 2 espacios (estándar web), 4 espacios (más cómodo en estructuras profundas) o tabulador (si así lo usa tu proyecto).
- Activa Ordenar claves (alfabéticamente dentro de cada objeto) para facilitar el diff de dos payloads. Los arrays mantienen su orden original.
- En modo Minificar verás además el tamaño antes y después y el porcentaje ahorrado. Un ahorro típico para JSON formateado es del 30-50 %.
- Si el JSON no es válido, el panel derecho muestra un recuadro rojo con el mensaje de error y la línea, columna y posición exactas. Sospechosos habituales: coma que falta, coma sobrante, string sin cerrar.
- Estadísticas debajo: profundidad (anidación más profunda), total de claves, total de valores y desglose por tipo. Útil para detectar payloads "demasiado anchos" o "demasiado profundos" para tu base de datos.
- Pulsa Copiar en el panel derecho para llevarte el resultado al portapapeles. Todo ocurre localmente, ningún dato sale del navegador.
Cuándo te resulta útil
Seis situaciones típicas en las que la herramienta te ahorra trabajo manual:
- Depurar una respuesta de API. Recibiste una línea larga de un fetch. La pegas, formateas con 2 espacios de sangría, ves la estructura en 3 segundos y descubres el campo que es null en lugar de un objeto, la causa exacta del bug que perseguías.
- Comprobar una configuración antes de un deploy. Tu package.json, tsconfig.json o workflow de CI tiene que ser JSON válido o fallará el build. Pegas, validas y descubres que hay una coma sobrante tras el último elemento del array en la línea 47: el clásico bug de 20 minutos.
- Comparar dos versiones de un payload. Tienes la respuesta de dos entornos (staging vs producción) y quieres saber qué cambia. Activa "Ordenar claves" en ambos, pega los dos en tu herramienta de diff y ves las diferencias reales en 5 segundos, sin el ruido de los "campos reordenados".
- Optimizar el tamaño de un payload. Envías JSON por WebSocket o HTTP y te importa cuánto pesa. Minifica y ves que 2,4 KB bajan a 1,2 KB, exactamente un 50 % menos de datos por la red. Multiplica por 10 000 peticiones diarias y tienes un ahorro real.
- Revisar el JSON de otra persona en una PR. Un compañero pegó una configuración sin formato. Pega, formatea y ves la estructura. Plus estadísticas: profundidad 7, 340 claves, bandera roja: payload demasiado ancho, sugiere dividirlo en archivos.
- Aprender una nueva API. Recibes una respuesta de ejemplo de un proveedor (Stripe, GitHub, Slack), la pegas, la formateas y entiendes la estructura en 30 segundos en vez de bucear en la documentación. También ves cuántos campos son opcionales (nulls) y cuán anidada está.